Tóxico

Tóxico

por Salvador Trallero, abril de 2026
(artículo publicado en la revista local Quió, nº 194 de marzo de 2021)

Palabra clara, que denomina no solo a la gente retorcida que acaba emponzoñando su entorno, sino a todo aquello que termina contaminando su hábitat más próximo, incluso en ocasiones el más lejano. Mucho se habla y muy interesadamente del cambio climático, cuando, creo, es un proceso natural que sigue su proceso desde hace millones de años, la prueba son las épocas de glaciación donde nuestro territorio estaba cubierto completamente de hielo. Probablemente la acción humana influya directamente en ese cambio climático, aunque en una proporción insignificante; pero lo que realmente si tiene influencia negativa directa y tóxica es la contaminación del planeta, y ello si que es responsabilidad directa de la especie humana, y de su mano depende mitigarlo o aumentarlo. No se puede producir cada año más coches, más acero, más casas, más carne, más aviones, más ladrillos, más, más, más… una visión llena de objetivos económicos y crecimiento consumista a costa de los recursos naturales del planeta Tierra.


El futuro es negro; mientras cada día los medios de comunicación y los gobiernos hablan interesadamente del cambio climático, no se habla de la contaminación que asola todos los rincones del planeta. De difícil solución el asunto, pues ¿quien es el primero que reduce la fiebre consumista? Ahora que ha pasado ya un tiempo de la pandemia COVID-19, recordamos como en los cuarenta días del estado de alarma, en casi todo el mundo la Naturaleza se regeneró, la vegetación comenzó a recuperar espacios y crecer en los núcleos urbanos, los mares se limpiaron por unos días de los contaminantes navieros que se arrojan al agua, los animales salvajes ampliaron sus espacios de movilidad… y todo ello nos lleva a pensar en como acepta la Naturaleza este crecimiento consumista tóxico y letal. Quizás esta pandemia ha sido un aviso, y si no hay una reflexión sobre el camino que llevamos, lamentablemente nos vamos a encontrar con episodios similares que van a afectarnos cada vez más, más, más…
Hace unos pocos años, en una reunión matinal sobre Desarrollo del territorio y buenas prácticas medioambientales en el salón de actos de la Casa de Cultura de Sariñena, el suelo del exterior aparecía lleno de colillas tras la pausa matutina, y es que el cambio comienza por las pequeñas acciones. Pensar en lo global y actuando en lo local.